Este acuerdo se adapta a la realidad de la comunidad en el momento que vivimos, la fase de preconvivencia, en el que no tenemos una infraestructura de viviendas construida. Por una parte creemos que es imprescindible trabajar de forma continua la cohesión del grupo humano, creando una comunidad basada en el apoyo mutuo y la solidaridad, y desarrollando la relación, cohesión, confianza, cooperación, conocimiento y empatía entre nosotras/os. Por otra parte, vemos necesario que exista un período en el que se trabaje la integración entre el grupo ya existente y las personas que se vayan incorporando al proyecto.

Para ello hemos acordado realizar un Proceso de Aprendizaje en Común (PAC), que es un proceso continuo en el que participan todas las personas que forman parte de Hebra, tanto las habitantes definitivas como las de nueva incorporación. Este proceso, para el que podemos contar con la ayuda de facilitadoras externas, consiste en la realización de actividades de trabajo emocional y de las relaciones grupales que pueden variar desde talleres, dinámicas de grupo, asambleas emocionales, convivencias, actividades lúdicas… Al ser un proceso permanente en la comunidad, debe planificarse en función de las necesidades del grupo, marcando objetivos a corto, medio o largo plazo. Uno de los objetivos que debe cumplir es el de prevención y resolución de los conflictos, entendiendo que éstos consisten en problemas grupales, y no de personas aisladas.

Para alcanzar los objetivos del PAC es imprescindible la participación de todos y todas las habitantes de Hebra en las actividades, ya que si no no es posible hablar de un trabajo grupal completo. El PAC es a su vez el medio natural para realizar la integración entre el grupo existente y las nuevas incorporaciones, buscando disminuir la distancia emocional, y conseguir que todo el mundo haga suyo el proyecto y se sienta íntegramente parte de la comunidad. Es el medio para una persona de ver realmente si quiere formar parte de este proyecto de vida, y para el grupo de valorar dicha integración.

Actualmente consideramos necesario realizar una media de una actividad de PAC programada al mes, además de todas las actividades lúdicas que se puedan realizar, que siempre ayudarán al trabajo grupal.

Proceso de integración.

La manera de formar parte de Hebra es por invitación de alguna de sus habitantes. Se hará la propuesta en una maiga y, si hay consenso, se la invitará a entrar en el proyecto. Si acepta la invitación, asignaremos una o varias madrina/s a la nueva habitante, que durante su integración se preocupará/n por explicarle el funcionamiento y acuerdos de Hebra y por atender sus necesidades; será el medio de comunicación entre el grupo y esa persona. En casos que consideremos necesario (por ser desconocida para la mayoría del grupo, por ejemplo) podemos realizar una entrevista con 2 o 3 habitantes para disipar dudas nuestras o suyas e intentar conocer las motivaciones e ideas de la persona.

Desde el momento en que quienes aceptan nuestra invitación comienzan a participar en actividades de Hebra, se abre un período de integración de un año. Es una oportunidad para que nuestras invitadas comprueben si les gusta Hebra y para que tanto ellas como nosotras veamos cómo encajaríamos en un proyecto que afectará de manera determinante a nuestras vidas. Durante este tiempo, en que tendrán los mismos derechos que las habitantes de Hebra (incluyendo el derecho de veto en Asamblea), las invitadas adquieren también el compromiso de contribuir al desarrollo de la comunidad.

Es necesaria una comunicación constante en ambas direcciones, expresando las sensaciones, las cosas que creemos que hay que cambiar, etc. Tenemos varios medios para conseguirlo, como son las madrinas, las asambleas emocionales y la relación natural entre habitantes en el día a día.

Al cabo de un año finaliza el período de integración de una persona. En ese momento las habitantes definitivas deben tomar en maiga un acuerdo sobre la incorporación final de la persona a Hebra.